¿Es para ti?
El coaching es un proceso poderoso, pero no es para todos. Descubre si estás preparado para iniciar este viaje de transformación.
El coaching es para ti si...
Buscas un cambio significativo
Has logrado cierto éxito profesional, social o incluso espiritual, pero por dentro te sientes vacío, cansado o interpretando un papel.
Estás dispuesto a cuestionarte
Sientes que estás traicionando una parte profunda de ti en nombre de la seguridad, la imagen o “lo que toca”.
Asumes la responsabilidad
Estás dispuesto a mirar el abismo sin espectáculo, a escuchar preguntas que no traen respuesta bonita ni consuelo rápido.
Valoras el aprendizaje
Valoras la filosofía, la literatura y el pensamiento, aunque no los practiques a diario, y quieres que dejen de ser solo ideas para empezar a afectar tu agenda, tus relaciones y tu manera de trabajar.
Estás comprometido
Estás dispuesto a dedicar tiempo y energía a tu proceso, sabiendo que los resultados requieren constancia y esfuerzo.
El coaching NO es para ti si...
Buscas soluciones rápidas
Solo buscas hacks rápidos para ser “más productivo” o “más positivo”.
Esperas que alguien te diga qué hacer
Esperas que alguien te diga qué hacer y tome decisiones por ti, en lugar de asumir tu parte de responsabilidad en tu vida.
No estás dispuesto a cuestionarte
No tienes ahora mismo energía ni disponibilidad interna para hacer cambios, aunque veas lo que no te gusta.
Buscas un tratamiento para problemas psicológicos
El coaching no sustituye a la terapia psicológica cuando esta es necesaria. Si estás atravesando una depresión, ansiedad u otro trastorno, es recomendable buscar ayuda profesional especializada.
¿Qué se necesita para un proceso exitoso?
Compromiso
Disposición para asistir regularmente a las sesiones y realizar las actividades propuestas entre ellas.
Apertura
Actitud abierta para explorar nuevas perspectivas y cuestionar creencias limitantes.
Honestidad
Sinceridad contigo mismo y con el coach sobre tus pensamientos, emociones y situaciones.
Paciencia
Entender que el cambio es un proceso que requiere tiempo y que los resultados pueden no ser inmediatos.
¿Para qué contar con un Coach?
Para dejar de pronunciar el No me da la vida.
Para tomar por fin el timón de tu vida.
Para vivir la vida lejos del personaje que llevamos años interpretando.
Porque una buena compañía lo cambia todo.
Porque la vida personal y la profesional están demasiado ligadas. Si cambias una de ellas, cambiará las otras.
Porque aprenderás a gestionar el estrés, a tomar decisiones y a resolver problemas.
Para establecer planes de acción concretos y realistas para tomar las medidas necesarias.
Para encontrar tu vocación y propósito profesional.
Para aumentar tu confianza y autoestima.
Para ser consciente de tu potencial y alcanzar tus objetivos.
Para gestionar mejor tus emociones.
Para superar los miedos que te impiden desarrollarte.
Para aprender a gestionar mejor el tiempo.
Para mejorar las relaciones familiares y laborales.
¿Todavía tienes dudas?
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